sábado, 16 de diciembre de 2017

HIERBAS QUE NOS AYUDAN A SENTIRNOS MUCHO MEJOR FRENTE A LA FIBROMIALGIA - recomiendo



 HIERBAS QUE NOS AYUDAN A SENTIRNOS MUCHO MEJOR FRENTE A LA FIBROMIALGIA - recomiendo



La función principal de las plantas medicinales consiste en utilizar aquellas que tienen como finalidad:

  • Relajar la tensión
  • Aliviar el dolor
  • Depurar el organismo
  • Favorecer el sueño




¡¡¡¡COMENZAMOS !!


MANZANILLA




Desinflama –
Con las dificultades para dormir y ansiedad frecuentemente asociadas con la fibromialgia, esta calmante hierba ha demostrado mejorar la calidad del sueño, reducir la ansiedad e incluso fortalecer el sistema inmune. Los científicos afirman que las flores de manzanilla secas contienen terpenoides y flavonoides que contribuyen con sus propiedades curativas y de medicina preventiva. Y por ser muy suave, es segura incluso para los niños y tiene una variedad de usos además de su aplicación para espasmos musculares, dolor reumatoide y fibromialgia.




GINKGO BILOBA






Planta muy fácil de conseguir y muy reconocida por su propiedad de potenciar el funcionamiento del sistema circulatorio, por lo cual es ideal para tratar naturalmente el dolor de la fibromialgia,así mismo, sabemos que dentro de los síntomas de la fibromialgia hay un descenso de la actividad cognitiva y ésta hierba ayuda y mucho.







HIERBA DE SAN JUAN 










Constituye un buen remedio para combatir los dolores corporales especialmente aquellos producidos por afecciones reumáticas, gota, artritis, ciática, lumbalgia
Esta hierba puede ser tan efectiva como antidepresivos como Prozac para aliviar la depresión leve, sin embargo las afirmaciones de no tener efectos secundarios deberían tratarse con precaución ya que la hierba de San Juan tiene el potencial de tener efectos secundarios y puede causar reacciones adversas si se combina con medicamentos recetados.








VALERIANA








la valeriana también es una hierba relajante. Cuando los investigadores en Alemania estudiaron si bañarse en agua con aceite de valeriana tenía efecto para tratar dolores, insomnio y puntos sensibles, los pacientes con fibromialgia generalizada reportaron mejoras significativas en su bienestar y sueño mientras se redujo su cantidad de puntos sensibles.







TREBOL ROJO







Conocido por su capacidad para fortalecer el sistema inmune además de dar mucha energía, el trébol rojo es considerado como una de las mejores soluciones naturales para la fibromialgia. Esta hierba es de hecho una buena fuente de vitaminas B y C de las cuales normalmente carecen las personas que sufren fibromialgia.





JENGIBRE 









Preparado como té/infusión caliente, el jengibre suelta los compuestos gingerol y proteasa, originando oleadas de calor que de hecho aumentan la circulación cardiovascular.
Alivia los dolores  musculares, y óseos. Es antiinflamatorio y Analgésico.






RECOMIENDO – MACA (tengo varias notas en el blog) y DIENTE DE LEÓN ambas aumentan el sistema inmune – El diente de león es  también depurador. (Me olvidaba Romero también es depurador)





Y Cloruro de Magnesio  -
Es bueno para los músculos y ayuda a combatir los dolores fibromiálgicos
 El consumo del cloruro de magnesio puede ayudar notablemente a superar los dolores y tensiones musculares tan típicos de este mal.

💜💚CORAZONES, HE SUBIDO AL BLOG VARIAS NOTAS SOBRE FIBROMIALGIA 
las encuentran en el buscador - a la derecha - (subiré más notas y videos ) Recuerden que si quieren recibir en vuestros correos o mediante gmail se SUSCRIBEN 
abrazos
Y hasta la próxima ! 






viernes, 15 de diciembre de 2017

EL EGO Y EL MOMENTO PRESENTE ECKHART TOLLE - del libro en español "Una nueva Tierra"

 EL EGO Y EL MOMENTO PRESENTE ECKHART TOLLE - 


La relación más importante y primordial de la vida es la relación con el Ahora, o mejor aún, con cualquiera que sea la forma que adopte el Ahora, es decir, lo que es o lo que sucede. Si la relación con el Ahora es disfuncional, esa disfunción se reflejará en todas las relaciones y en todas las situaciones de la vida. 
El ego podría definirse sencillamente como una relación disfuncional con el momento presente. Es en este momento cuando podemos decidir la clase de relación que deseamos tener con el momento presente.
 

Una vez que hemos alcanzado un cierto nivel de conciencia, es decir, de Presencia (y si está leyendo esto es porque seguramente es su caso) estamos en capacidad de decidir qué clase de relación deseamos tener con el momento presente. ¿Deseo que éste momento sea mi amigo o mi enemigo? El momento presente es inseparable de la vida, de tal manera que nuestra decisión se refiere realmente a la clase de relación que deseamos tener con la vida. Una vez tomada la decisión de ser amigos con el momento presente, nos toca dar el primer paso: mostrarnos amigables con él, acogerlo independientemente de su forma de presentarse. Y no tardaremos en ver los resultados. La vida se torna amable con nosotros. La gente nos ayuda y las circunstancias cooperan. Pero es una decisión que debemos tomar una y otra vez, hasta que aprendemos a vivir naturalmente de esa manera.

Con la decisión de hacer amistad con el momento presente viene el fin del ego. El ego no puede nunca estar en consonancia con el momento presente, es decir, en consonancia con la vida, puesto que su propia naturaleza lo induce a resistir, menospreciar o hacer caso omiso del Ahora. El ego se nutre del tiempo. Mientras más fuerte el ego, mayor es el tiempo durante el cual controla nuestra vida. Casi todos nuestros pensamientos entonces se refieren al pasado o al futuro y el sentido de lo que somos depende del pasado, donde encuentra una identidad, o del futuro donde busca su realización. El temor, la ansiedad, la expectativa, el remordimiento, la culpa, y la ira son disfunciones del estado de la conciencia atrapado en el tiempo.

El ego trata el momento presente de tres maneras: como un medio para una finalidad como un obstáculo o como un enemigo. Analicemos una a la vez, de tal manera que cuando ese patrón se apodere de usted, pueda reconocerlo y decidir nuevamente.

En el mejor de los casos, el ego ve en el momento presente un medio para cumplir una finalidad. Sirve para llevarnos a algún momento en el futuro considerado más importante. Pero el futuro nunca llega salvo como momento presente y, por tanto, nunca es más que un pensamiento en la cabeza. En otras palabras, nunca estamos totalmente aquí porque siempre estamos ocupados tratando de llegar a algún otro lugar.

Cuando este patrón se acentúa, lo cual suele suceder, el momento presente es visto o tratado como si fuera un obstáculo a superar. Es allí donde surgen la impaciencia, la frustración y el estrés y, en nuestra cultura, esa es la realidad cotidiana, el estado normal de muchas personas. La Vida, la cual ocurre ahora, es vista como un "problema", y todos habitamos en un mundo lleno de problemas que debemos resolver para ser felices, sentirnos realizados o comenzar realmente a vivir (o por lo menos eso creemos). El problema está en que, por cada problema que resolvemos aparece uno nuevo. Mientras veamos un obstáculo en el momento presente, los problemas no tendrán fin. "Seré lo que deseas que sea", dice la Vida o el Ahora. "Te trataré como tú me trates. Si me ves como un problema, eso seré para ti. Si me tratas como a un obstáculo, seré un obstáculo".

En el peor de los casos, y esto también es muy común, el momento presente es visto como un enemigo. Cuando odiamos lo que hacemos, nos quejamos de nuestro entorno, maldecimos de las cosas que suceden o han sucedido; o cuando nuestro diálogo interno está lleno de lo que deberíamos o no deberíamos hacer, de acusaciones y señalamientos, entonces nos peleamos con lo que es, con aquello que de todas maneras ya es como es. Convertimos a la Vida en nuestra enemiga y ella nos dice, "si lo que quieres es guerra, guerra tendrás". La realidad externa, la cual es siempre el espejo de nuestro estado interior, se experimenta como algo hostil.

Una pregunta crucial que debemos hacernos con frecuencia es ¿cuál es mi relación con el momento presente? Después debemos estar alertas para descubrir la respuesta. ¿Trato el Ahora apenas como un medio para llegar a una finalidad? ¿Lo veo como un obstáculo? ¿Lo estoy convirtiendo en enemigo? Puesto que el momento presente es lo único que tendremos, puesto que la vida es inseparable del Ahora, lo que la pregunta significa realmente es, ¿cuál es mi relación con la vida? Esta pregunta es una forma excelente de desenmascarar al ego y de entrar en el estado de Presencia. Aunque la verdad absoluta no está encarnada en la pregunta (en últimas, yo y el momento presente somos uno), es una guía importante hacia el camino correcto. Hágase esa pregunta con frecuencia, hasta que ya no la necesite.

¿Cómo trascender una relación disfuncional con el momento presente? Lo más importante es reconocerla en nosotros mismos, en nuestros pensamientos y en nuestros actos. Estamos en el presente en el momento mismo en que notamos que nuestra relación con el Ahora es disfuncional. Ver equivale al afloramiento de la Presencia. Tan pronto como vemos la disfunción, ésta comienza a desvanecerse. Algunas personas se ríen cuando ven esto. Con el reconocimiento viene el poder de elegir: la posibilidad de decirle "sí" al Ahora y de aceptarlo como amigo.


© Eckhart Tolle
Extracto del Capítulo 7 del libro en español "Una nueva Tierra"

jueves, 14 de diciembre de 2017

Historia del despertar de Jeff Foster -Todo comenzó (y debo decir que no es mucho lo que ahora puedo recordar) una fría y lluviosa tarde de otoño

Esta es la historia del despertar de Jeff Foster contada por él mismo:





Todo comenzó (y debo decir que no es mucho lo que ahora puedo recordar) una fría y lluviosa tarde de otoño en Oxford mientras paseaba. El cielo estaba oscureciendo y yo me arropaba en mi nuevo abrigo cuando, súbitamente y sin advertencia previa, la búsqueda de algo más se esfumó y, con ella, toda separación y toda soledad.


Y con la muerte de la separación, yo era todo lo que había. Yo era el cielo oscuro, el hombre de mediana edad que paseaba con su perro perdiguero y la anciana menuda que caminaba torpemente con sus botas de agua. Yo era los patos, los cisnes, los gansos y el pájaro de aspecto divertido con cresta roja en la frente. Yo era el encanto otoñal de los árboles y el barro que se me pegaba a los zapatos; yo era todo mi cuerpo, los brazos, las piernas, el torso, el rostro, las manos, los pies, el cuello, el pelo y los genitales. Yo era las gotas de lluvia que caían sobre mi cabeza (aunque, hablando con propiedad, no se trataba exactamente de “mi” cabeza, pero como desde luego estaba ahí, considerarla “mi cabeza” era tan adecuado como cualquier otra cosa). Yo era el chapoteo del agua en el suelo, el agua que se acumulaba en los charcos y llenaba el estanque hasta el punto de desbordarlo. Era los árboles empapados de agua, el abrigo empapado de agua, el agua que todo lo empapaba. Yo era todo empapado de agua y hasta el agua empapada de sí misma.

Entonces fue cuando lo que, durante toda mi vida, me había parecido lo más normal y corriente se convirtió súbitamente en algo tan extraordinario que me pregunté si las cosas no habrían sido siempre tan vivas, claras e intensas. 

Quizás había sido mi búsqueda vital de lo espectacular y de lo extraordinario la que me había llevado a desconectarme de lo absolutamente ordinario y a perder también el contacto, en el mismo movimiento, de lo absolutamente extraordinario.
Y lo absolutamente extraordinario de ese día era que todo estaba empapado de agua y yo no estaba separado de nada; es decir, yo no estaba

 Como dijo un viejo maestro zen al escuchar el sonido de la campana, No hay yo ni campana, lo único que existe es el tañido, ese día no había “yo” alguno experimentando esa claridad, sólo había claridad, sólo el despliegue instante tras instante de lo absolutamente obvio.

Tampoco había, en ese momento, forma alguna de saber todo eso, porque no había pensamiento que nombrase nada como “experiencia”. Lo único que había era lo que estaba ocurriendo, sin forma alguna de conocerlo. Las palabras llegaron luego.
Y también había la sensación omnipresente de que todo estaba bien, de que todo estaba impregnado de una sensación de paz y de ecuanimidad, como si todo fuesen versiones diferentes de esa paz, aparte de la cual nada existía. Yo era la paz, y también lo eran el pato que sobrevolaba la escena y la anciana renqueante; la paz lo saturaba todo, todo estaba lleno de esa paz, de esa gracia y de esa presencia incondicional y libre, de ese amor desbordante que parecía ser la esencia del mundo, la razón misma del mundo, el alfa y el omega de todo. A esa paz parecían apuntar las palabras “Dios”, “Tao” y “Buda”. Esa era la experiencia a la que, en última instancia, parecen apuntar todas las religiones. 

Ésa parecía la esencia misma de la fe, la muerte del yo, la muerte del “pequeño yo”, con sus mezquinos deseos, quejas y planes, la muerte de todo lo que aleja al individuo de Dios, la muerte incluso de la misma idea de Dios (no en vano los budistas dicen: ¡Si ves al Buda, mátale!) y la zambullida en la Nada que se revela como Dios más allá de Dios, la Nada que constituye la esencia de todas las cosas, la Nada que da origen a todas las formas, la Nada que es el mundo con todo su sufrimiento y maravilla, la Nada que es la Plenitud total.

Pero esa supuesta “experiencia religiosa” no es ningún tipo de experiencia, porque en ella el “yo” que experimenta ha desaparecido. No, eso es algo previo y que se encuentra más allá de toda experiencia. Es el fundamento de toda experiencia, el sustrato mismo de la existencia que nadie podría experimentar por más que el mundo durase mil millones de años más.
Fue un paseo otoñal y húmedo en un día muy normal y corriente. 
Pero en esa misma normalidad se reveló lo extraordinario, resplandeciendo tan intensamente en la humedad, la oscuridad y el barro del suelo que el yo se disolvió, desapareció y se convirtió en Ello.
Y aunque esta descripción suene como si hubiera ocurrido algo muy especial, ese día, bajo la lluvia, no pasó absolutamente nada. Sólo fue un paseo normal y corriente un día de lo más normal y de lo más corriente.

Atravesé la gran puerta de hierro, crucé la calzada y me uní a otras personas para esperar, bajo la marquesina de la parada, la llegada del autobús.
Nada había cambiado, pero todo era diferente. 
Había atisbado algo, algo muy profundo y extraordinario que, a pesar de ello, era completamente normal y corriente. No había nada sorprendente en el hecho de que lo más ordinario se revelase como el significado único de la vida y de que quien hasta entonces había creído ser se revelase como un mero relato.


No había nada sorprendente en el hecho de que lo divino se revelase en lo absolutamente obvio y de que Dios fuese uno con el mundo y estuviera presente en todas y cada una de las cosas.

Subí al autobús y, cuando la lluvia arreció contra sus sucios cristales, sonreí. ¡Qué auténtico regalo estar vivo, ahora, en este instante, en este cuerpo y en este lugar concretos, aunque todo sea un sueño, aunque todo sea impermanente y aunque, por más que busquemos, no encontremos sino vacuidad!





miércoles, 13 de diciembre de 2017

Esta es la historia del despertar de Eckhart Tolle contada por el mismo.

Esta es la historia del despertar de Eckhart Tolle contada por el mismo.


 
Hasta los treinta años, viví en un estado de ansiedad casi continua, salpicada con periodos de depresión suicida. Ahora lo siento como si estuviera hablando de una vida pasada o de la vida de alguien diferente.


Una noche, no mucho después de cumplir veintinueve años, me desperté de madrugada con un sentimiento de absoluto terror. Había despertado con ese sentimiento muchas veces antes, pero esta vez era más intenso que nunca. El silencio de la noche, los contornos vagos de los muebles en la habitación oscura, el ruido distante de un tren, todo parecía tan ajeno, tan hostil y tan absolutamente sin sentido que creó en mí un profundo aborrecimiento del mundo.
Lo más odioso de todo, sin embargo, era mi propia existencia.

 ¿Qué sentido tenía continuar viviendo con esta carga de desdicha?

¿Por qué seguir con esta lucha continua? Podía sentir un profundo anhelo de aniquilación, de inexistencia, que se estaba volviendo mucho más fuerte que el deseo instintivo de continuar viviendo.
“No puedo seguir viviendo conmigo mismo”. Este era el pensamiento que se repetía continuamente en mi mente. Entonces súbitamente me hice consciente de cuán peculiar era este pensamiento. “¿Soy uno o dos? Si no puedo vivir conmigo mismo, debe haber dos: el ‘yo’ y el ‘mí mismo’ con el que ‘yo’ no puedo vivir”. “Quizá”, pensé, “sólo uno de los dos es real”. 


Esta extraña revelación me aturdió tanto que mi mente se detuvo. Estaba completamente consciente, pero no había más pensamientos.

Después me sentí arrastrado hacia lo que parecía un vórtice de energía. Al principio era un movimiento lento y después se aceleró. Me sobrecogió un intenso temor y mi cuerpo empezó a temblar. Oí las palabras “no te resistas a nada” como si fueran pronunciadas dentro de mi pecho. Sentía como si me arrastrara a un vacío. Sentía que el vacío estaba dentro de mí en lugar de afuera. De repente, ya no sentí más miedo y me dejé caer en aquel vacío.


No recuerdo lo que pasó después. Me despertó el canto de un pájaro en la ventana. 
Nunca había oído un sonido así antes. Mis ojos aún estaban cerrados y vi la imagen de un diamante precioso. Sí, si un diamante pudiera producir un sonido, sería así. 
Abrí mis ojos. 
La primera luz del amanecer se filtraba por las cortinas. 
Sin ningún pensamiento, sentía, sabía que hay mucho más en la luz que aquello de lo que nos damos cuenta. 

Aquella suave luminosidad filtrándose a través de las cortinas era el amor mismo. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Me levanté y caminé por la habitación. La reconocía y sin embargo sabía que antes no la había visto verdaderamente. 

Todo era fresco y prístino, como si acabara de nacer. Tomé cosas, un lápiz, una botella vacía, maravillándome ante la belleza y la vividez de todo.
Aquel día caminé por la ciudad en total asombro por el milagro de la vida sobre la tierra, como si acabara de nacer a este mundo. En los cinco meses siguientes viví en un profundo estado de paz y embelesamiento ininterrumpidos. Después esta condición disminuyó algo en intensidad o quizá me pareció porque se volvió mi estado natural. Podía funcionar todavía en el mundo, aunque me daba cuenta de que nada de lo que hiciera podría añadir algo a lo que ya tenía. Sabía, por supuesto, que algo profundamente significativo me había ocurrido, pero no lo entendía en absoluto.





Solamente varios años después, luego de haber leído textos espirituales y de haber pasado tiempo con maestros, me di cuenta de que lo que todo el mundo buscaba ya me había ocurrido a mí. Comprendí que la intensa presión del sufrimiento aquella noche debió haber forzado a mi consciencia a retirarse de su identificación con aquel ser infeliz y profundamente temeroso, identificación que es en últimas una ficción de la mente. 

Esta retirada debió ser tan completa que este ser sufriente y falso se derrumbó inmediatamente, como cuando se le quita el tapón a un juguete inflable. Lo que quedó después fue mi verdadera naturaleza como el eterno presente que Yo soy: la consciencia en su estado puro, anterior a la identificación con la forma.


Más tarde, aprendí también a entrar en ese reino interior, ajeno al tiempo y a la muerte que había percibido originalmente como un vacío y a permanecer completamente consciente. Viví en estados de arrobamiento y santidad tan indescriptibles que incluso la experiencia original que acabo de describir palidece en comparación. Llegó un momento en el que, por un tiempo, no quedó nada de mí en el plano físico. No tenía relaciones, ni empleo, ni hogar, ni identidad socialmente definida. Pasé casi dos años sentado en los bancos de los parques en un estado de intenso gozo. Pero incluso las experiencias más bellas vienen y se van.
Más fundamental, quizá, que cualquier experiencia, es la corriente subterránea de paz que no me ha abandonado desde entonces. 

A veces es muy fuerte, casi palpable, y los demás la pueden sentir también. En otras ocasiones, está en alguna parte en el fondo, como una melodía distante.
Después, la gente venía ocasionalmente a mí y me decía: “Quiero lo que usted tiene . 
¿Puede dármelo o mostrarme cómo lograrlo?” 

Y yo decía: “Usted ya lo tiene. Sólo que no puede sentirlo porque su mente hace demasiado ruido”. 

Esta respuesta creció después hasta convertirse en el libro: “El poder del Ahora“. Sin darme cuenta, tenía una identidad externa de nuevo. Me había convertido en un maestro espiritual.

martes, 12 de diciembre de 2017

¿CÓMO SER AMIGA DE OTRA MUJER? - Roxane Gay, con mexicanización de Edith López Hernández.

¿CÓMO SER AMIGA DE OTRA MUJER? - Roxane Gay, con mexicanización de Edith López Hernández.

Kathiuska


1. Abandona el mito cultural de que todas las amistades entre mujeres tienen que ser tóxicas, maliciosas o competitivas. Es un mito construido para evitar que nos relacionemos.
1.a Lo anterior no significa que no haya mujeres tóxicas, maliciosas o competitivas a veces, pero estas NO SON LAS CARACTERÍSTICAS que deban definir las amistades de las mujeres.
1.b Si notas que estás siendo tóxica, maliciosa o competitiva con otras mujeres que se suponen son tus amigas, detente a pensar por qué lo haces, averigua cómo dejar de hacerlo o busca a alguien que te ayude a cambiar.
2. Corren ríos de tinta que mitifican las amistades entre mujeres como relaciones curiosas o frágiles, siempre intensas o tirantes. Deja de leer cosas que alimenten ese mito.
3. Si eres de las que dicen "tengo más amigos hombres" y actúas como si te enorgullecieras de esto, como si eso te acercara a ser más hombre que mujer, o algo así, como si ser mujer fuera algo malo, vuelve al punto 1.b. No pasa nada porque la mayoría de tus amistades sean hombres pero si lo dices para apoyar la opinión sobre las amistades entre mujeres, hazte un pequeño examen de conciencia.
3a. Si te cuesta ser amiga de mujeres, considera la posibilidad de que el problema no sean más mujeres, sino tú.
4. A veces tus amigas saldrán con gente que no soportas. Puedes ser sincera sobre lo que piensas, o mentir. A veces será al revés y seas tú quien salga con alguien a quien tus amigas no aguanten. No pasa nada.
5. Desea solo lo mejor para tus amigas, porque cuando tus amigas sean felices y tengan éxito, probablemente te resulte más fácil ser feliz.
5.a Si estás pasando por un mal momento y tu amiga tiene el mejor año de su vida y necesitas tener pensamientos oscuros, hazlo a solas, con tu terapeuta o tu diario. No hagas realidad el mito del punto 1.
5.b si tú y tus amigas trabajan en el mismo campo y pueden colaborar o ayudarse, háganlo sin vergüenza alguna. No es tu culpa que tus amigas sean FANTÁSTICAS.
5.c NO DESPEDACES A OTRAS MUJERES, porque son mujeres aunque no sean tus amigas y eso es importante. ESTO NO SIGNIFICA QUE NO PUEDAS CRITICAR A OTRAS MUJERES, pero trata de distinguir entre la crítica constructiva y despedazar cruelmente.
5.d Todo mundo chismorrea, así que si vas a hacerlo sobre tus amigas que sea interesante o chistoso.
5.e Quiere a las hijas e hijos de tus amigas aunque no te gusten las y los niños, y no quieras tenerles.
6. DILES A TUS AMIGAS LAS DURAS VERDADES QUE NECESITAN OIR. Puede que se enojen, pero probablemente sea por su propio bien.
6.a NO SEAS BRUSCA AL DECIR LA VERDAD, y piensa en cuánta verdad hace falta decir para conseguir el objetivo.
6.b Estas conversaciones son más divertidas cuando las precede un "QUERIDA" con énfasis
7. Rodéate de mujeres con las que te puedas emborrachar sin que te abandonen, te ayuden a vomitar si te excedes y que te digan con claridad si te pasaste de la raya (mal copeo).
8. No coquetees, acuestes, ni te metas en líos emocionales con las parejas de tus amigas (mujeres, hombres -en todas sus combinaciones sexo-genéricas e identitarias). No hace falta decirlo peroooo si esa pareja te coquetea es un/a/e imbécil.
9. Cuando te pase algo y necesites hablarlo con tus amigas, si te preguntan cómo estás, no respondas que "bien". Saben que estás mintiendo y eso les irrita. Además se pierde mucho tiempo entre el ir y venir de "¿estás segura?", "¿de verdad?" , etc. Diles la verdad para que puedan hablar de lo que te pasa.
10. Si salen 4 a comer dividan la cuenta entre las cuatro. Ya no hace falta que comprobemos qué ha comido cada quien. Si tienen dinero inviten y vayan alternando las invitaciones. Si no es así, hagan lo que se tenga que hacer para que el dinero no sea un pretexto (obstáculo) para no verse.
11. Tolera los dramas y tirada a los vidrios, un día te tocará a ti ser tolerada.
12. Las diosas nos crían y nosotras nos juntamos, por algo somos amigas
13. Ama a tus amigas siempre.

lunes, 11 de diciembre de 2017

FIBROMIALGIA . BIODESCODIFICACIÓN EMOCIONAL - Con Video - CON 2 TESTIMONIOS ! -

Pertenece en descodificación a la tercera etapa (Movimiento/valoración). 




La fibromialgia es una enfermedad que aparece cuando yo siento, creo, o pienso que todas las personas a mi alrededor deberían estar al pendiente de mí, de mis necesidades, de mis sufrimientos y de todo aquello que me pasa.



Quiero que adivinen qué me duele y cuánto me duele. Pero además, existe una contrariedad, porque por otro lado, tanta intromisión familiar, me irrita. La fibromialgia es un síntoma que yo presentaré si vivo un gran sufrimiento interior a causa de mis relaciones familiares.
Fibro: Fibras familiares, lazos familiares, relaciones familiares. Hace referencia al tendón y por consiguiente nos habla de una problemática de rendimiento en el presente, es decir, el individuo está preocupado por algo que le está ocurriendo en éste momento.

Mio: Hace referencia al músculo. La forma que yo tengo de someterme a todas esas malas relaciones. Éste está estrechamente relacionado a la noción de fuerza, de potencia por el lado positivo y a la falta de fuerza, de impotencia por el lado negativo.

Algia: El dolor emocional que me causan dichas situaciones, que se refleja en dolor físico.


NO ESTÁS MURIENDO SÓLO TRANSFORMÁNDOTE




¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?


Si yo presento fibromialgia, necesariamente soy una persona bloqueada en la comprensión de las relaciones familiares. 
¿Cómo superar el conflicto emocional?

 Por una parte me gusta convivir con la familia y ser parte, sentirme amada y comprendida y por otra parte, siento que ellos me obligan a no hacer mi vida, siento que me debo a ellos, que debo darle explicaciones, pedirles permiso, compartir todo con ellos, etc. Incluso, puede tratarse de “obligaciones” con alguien de la familia que me hace daño o me ha hecho daño.
Resentir: “Me encuentro en un doble compromiso familiar” “Debo fidelidad a mi familia, pero esto me molesta” “Voy hacia la persona que quiero pero al mismo tiempo es mi verdugo” “Quiero ver por mí mismo pero no me doy el derecho, la familia opina distinto”.
La fibromialgia se produce cuando tengo bloqueos para convertir los impulsos interiores en actividades exteriores: Esta es la “Doble obligación”. El doble apremio o La Doble Obligación es un conflicto que se refiere a aquello que es fundamental, esencial y sagrado para el individuo. La noción de “doble apremio” expresa dos mensajes contradictorios que se oponen y aparentemente incompatibles, volviendo la situación problemática y a menudo sin solución.
Ejemplo: una persona que para ella es fundamental la fidelidad familiar y por otro lado siente que su familia le está causando mucho sufrimiento. “Voy hacia la persona que quiero pero al mismo tiempo es mi verdugo”. ¿Qué hace? La persona se siente arrinconada, sola, en una situación difícil de solucionar al mismo tiempo. “Si me muevo a un lado no estoy bien, si me muevo hacia el otro tampoco estoy bien, por lo tanto no me muevo”. Como no podemos ir en dos direcciones opuestas, como no podemos navegar con un pie en cada barca, el inconsciente nos proporciona síntomas incapacitantes para que no tengamos que elegir entre dos caminos enfrentados.
Otros ejemplos de “doble apremio”: Hacer lo que me piden/Libertad de acción, Amor/Odio, Atracción/Repulsión, Decir/No decir lo que pienso a mí familia o a las personas que quiero, Deber/Placer de vivir, etc.


Amo a este familiar + este familiar me hace daño + me siento impotente.


¿Cuál es la clave para solución de la fibromialgia consecuencia de doble obligación?

• Tomar plena conciencia del hecho que propició el síntoma.
• Darme felicidad y placer yo mismo, hacer lo que me gusta.
• Disminuir o romper completamente esa o esas relaciones familiares.
Otra situación que puede provocar la fibromialgia, es vivir 4 conflictos simultáneos y todos a nivel familiar:


1. Conflicto de Dirección: No sé qué hacer, no sé a dónde ir. Pánico a equivocarme de dirección. Conflicto por haber elegido la dirección incorrecta, por estar sobre una pista mala, sea real, imaginaria o simbólica. La dirección que estoy tomando en mi vida no me satisface. “¿Qué estoy haciendo aquí?” “Estoy perdido, fuera del rebaño, entonces…cuando alguien se pierde lo mejor es quedarse quieto”. Afecta a la corteza suprarrenal, que deja de producir el cortisol para ayudarme a superar el estrés que me provoca el extravío.

2. Conflicto de Desvalorización: No puedo con esto, es demasiado para mí. Si me muevo a un lado, no estoy bien; si me muevo hacia el otro, tampoco estoy bien, por lo tanto, no me muevo”.




3. Conflicto de contacto familiar impuesto: Debo cuidarme de…. estar con….vivir con…. tener que asumir, hacer o estar con una persona o situación determinada.



4. Miedo a la muerte: Pero no a la muerte física, sino a la muerte de su propia “identidad” (sentimiento de no pertenecer a mi familia real o a la que me imagino que es, o sentir que la familia no hace lo que yo quiero).
Por lo general, las personas con fibromialgia, son personas sumamente serviciales y responsables. El problema, es que en su afán de servir a los demás (familiares), se lastiman. Son personas que hacen favores aunque nadie se los agradezca, que dejar de vivir su vida por atender a la madre, al padre a los hermanos, abuelos, etc. Son personas que aunque limpien, laven, compren, arreglen, cualquier cosa en la casa, son menospreciados, criticados, etc.


Resentir: “
 La dirección que toma mi vida no me satisface” “Mi familia me ata” “Es mi responsabilidad, debo ocuparme yo, si no lo hago yo nadie lo hará”.
La solución a éste conflicto pasa por lograr un posible acuerdo entre estos dos polos contradictorios y así poder encontrar la paz consigo mismo. La fibromialgia puede ser sencilla de solucionar cuando uno está decidido a romper con todo lazo familiar tóxico. Mientras no sea así, perdurará.




Fuente: Diccionario de Biodescodificación – Joan Marc Vilanova
www.conscienciayaccion.com



      VIDEO testimonio






              VIDEO testimonio 2


viernes, 8 de diciembre de 2017

AMARSE A UNO MISMO - Reflexiones HERMOSAS IMÁGENES Y UN PRECIOSO VIDEO - Recop. Patricia Bonino




El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta en forma decisiva todos los aspectos de nuestra experiencia, desde la manera en que funcionamos en el trabajo, en el amor o el sexo, hasta nuestro proceder como padres y las posibilidades que tenemos de progresar en la vida. Nuestras respuestas ante los acontecimientos dependen de quiénes pensamos que somos. Los dramas de nuestra vida son los reflejos de la visión íntima que tenemos de nosotros mismos. Por lo tanto, la autoestima es la clave del éxito o del fracaso.
Nathaniel Branden



 Los niños y nuestras mascotas parecen conocer un milagroso secreto para estar contentos en casi cualquier circunstancia. Y si alguien argumenta que se debe simplemente a que ellos no piensan ni razonan como una persona adulta, entonces habrá que reflexionar acerca de si no será hora de dejar de pensar y de razonar tanto.





La vida te trata tal y como tú te tratas a ti mismo.
Louise L. Hay








 Cuando aprendemos a apreciarnos, buscamos nuestro bienestar y somos capaces de proporcionar bienestar a otras personas

 Desde aquí, elegimos para relacionarnos personas que también se aman y establecemos relaciones saludables que nos permiten ser quienes somos y crecer y madurar de acuerdo con nuestro propio proceso, caminando a nuestro propio ritmo.





 Quererse a uno mismo significa atrevernos a ser quienes somos
abrazando nuestra realidad aunque a veces no nos guste
 o no se acerque a lo que queremos que sea, 
porque acogiéndola podemos atravesarla y trascenderla.





 

 Amarse es vivir presentes y conscientes de nosotros mismos.













miércoles, 6 de diciembre de 2017

¿Porque necesitamos paz? - Busca las respuestas dentro de ti, no hay fuera. Busca la alegría en tu interior.

Porque necesitamos paz? 


 
La necesitamos para satisfacer esa sed básica. Algo muy hermoso y sencillo, porque es una sed que tienes en tu interior, y un agua que tienes también dentro de ti, y que saciara esa sed.
Eso es lo que lo hace precioso. Porque no se trata que alguien venga y diga, por cierto, tienes sed y el agua está 2000 metros bajo el mar, así que voy a enseñarte a bucear. O la sed está dentro de ti pero el agua se encuentra en la cima del Everest, así que te podre en forma, para que puedas escalarlo, y la consigas. Eso es lo que sucede normalmente.


La gente dice: sabes lo que estás buscando?

Es eso, o esto, o aquello, y hay que hacer esto otro para conseguirlo. Yo digo que no. Lo que estás buscando, está dentro de ti. Siempre ha estado y siempre estará ahí. Porque hablamos de lo más básico. No intentamos crear la paz. Una paz que se crea, se romperá algún día.
Eso le pasa a todo lo que es artificial. Cada persona tiene que asumir la responsabilidad de su existencia, y comenzar a encontrar las respuestas en su interior, porque allí es donde se encuentran.
 Eso es lo bonito que tiene. Quien realmente puede verlo y apreciarlo, puede distinguir lo delicado que es cada ser de este planeta. Tanto que cada persona se ve afectada por precisamente esa sed, la sed de sentirse satisfecho, de estar en paz, de sentir alegría. Y nadie tiene que enseñártelo. Ya lo sabes. Lo sientes.

Deberías conocerte a ti mismo, porque aquí estas, en este planeta tierra, y esta es una ocasión muy especial. Se ha construido un escenario que es el más grandioso que jamás se halla diseñado.
Es la obra de un genio, y se te ha invitado a este escenario. Para qué? Para actuar? No. Recuerdas cual era el propósito de todo? Era disfrutar.

Tú has sido invitado a disfrutar, no a actuar, eso no es más que una herramienta. Si disfrutas eso, bien, si actuar no te divierte, da lo mismo, porque lo que importa es disfrutar. Y cada vez que disfrutas de verdad, esta increíble grabadora que es el corazón, lo graba. En cada aliento que tomas, en cada uno de ellos, se encuentra esa posibilidad. Toma la lupa de la claridad y ponte a mirar las cosas más simples, mientras este aliento viene a ti y se va. Ponte a ver la sinceridad de este corazón, empieza a comprender la sencillez de esta vida. Eso es lo que se requiere. 

En esta vida, si te conviertes en detective de esta existencia, acabas fascinado con ella.

Con la claridad. No con las dudas. Comienza a buscar, no las preguntas sino las respuestas. Toma la lupa de la consciencia. Se consciente de la existencia de esta vida.

Existo y lo que vaya a hacer hoy depende de mí, y la manera de enfocarlo depende de mí. Incluso en un momento en el que la situación es de lo más desesperada, hay esperanza.
Y una señal muy grande te lo está diciendo, y sabes dónde está?
Es la señal más grande que tendrás nunca. 




Está en tu aliento, mientras viene y va.  

Esa es la señal que te está diciendo que estas vivo. 

Eso debería significar más que cualquier otra cosa para ti. A veces todo rechina, pero que promesa y que posibilidad tan preciosas son el tener esa paz, que no se encuentra lejos de mí, sino en mi interior, esa es la paz que quiero, no una paz que tenga que ir persiguiendo, sino la que se encuentra en mi corazón, porque está la puedo sentir cada día.
 


Así pues, como vas adentro para sentir esa cosa llamada paz? Necesitas une espejo, para verte a la cara. Puedes ver la cara de todo el mundo, pero para ver la tuya necesitas un espejo o algo que pueda reflejarla. Hasta que no disfrutes de esa paz, en realidad no habrás comenzado a disfrutar de nada. 
Esto vuelve a definir lo que significa disfrutar. Disfrutar de la sencillez, de este momento, de hoy. 




Siéntete agradecido por el día de hoy, por este momento, por esta existencia, por este corazón, por este amor, por esta bondad, por este escenario que se construyó para que tú y yo pudiéramos venir a disfrutar. Hay gente que dice, todo suena muy bien, pero porque no puedo conseguirlo? Concepto erróneo. No tienes que conseguirlo, ya lo tienes. Como consigues algo que ya tienes?


Dices, sí, tengo que conseguir esa paz, pero ya la tienes. Por tanto se trata de un proceso de descubrimiento. No de crear, sino de descubrir. Tú tienes que hacer el viaje. Y tienes que verlo desde una perspectiva muy sencilla, igual que un detective. Pero no alejando la lupa de tu ojo, y diciendo, no veo nada. Así no funciona. Tienes que acercarla bien. Si no ves, acércate un poco más. Acércate un poco más a esa sed, a tu propio corazón, a tu propia realidad, a tu propia existencia.

Busca las respuestas dentro de ti, no hay fuera. Busca la alegría en tu interior. 



 

Busca la belleza dentro de ti y ahí la encontraras. Aunque se diga con palabras distintas, el mensaje es siempre el mismo: disfruta de la función. Porque es de lo único que se trata. Que gran obra! Y eso es lo que se está representando. Disfrútala. 





 






Cuando disfrutas no es ningún deber, cuando ese disfrute no está ahí, todo se convierte en una tarea. Es así de simple, de verdad que todo se trata de ti y de disfrutar de la representación más grandiosa de la tierra: TU