“Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”

Una dieta sana y equilibrada se debe adquirir como hábito, no como algo temporal para la consecución de un objetivo a corto plazo.

Curiosamente si decides hacer algo “diferente” a lo que hace la mayoría te hará ser el raro/a.
Hábitos como:
comer rápido,
comer más de lo que necesitamos,
comer cualquier cosa ya preparada
para evitar el proceso de compra,
preparación,
cocción,
limpieza…
comer a gusto del paladar
totalmente distorsionado
debido a continuos excesos…
comprar a ciegas lo que nos han vendido por la televisión
como conveniente o incluso sano
(aunque no lo sea nos lo creemos
y no lo cuestionamos porque lo dicen en la tele)
comer mientras realizamos otras tareas a la vez,
dejando en un segundo
plano la necesidad de poner todos los sentidos mientras comemos.
Enfermedades por mala alimentación
Y parece que aún no vemos la relación directa y clara con otras tantas cosas que nos pasa hoy en día:- más alergias,
- más intolerancias,
- más enfermedades,
- peor calidad de vida a causa del estrés, la ansiedad, descansar mal, sentirse mal…
Nosotros mismos nos enfermamos porque hemos dejado de lado el valor de lo que metemos en nuestro cuerpo.

