sábado, 18 de diciembre de 2021

El mindfulness es una forma de meditación - Varios EJERCICIOS Sencillos para Comenzar !👍

El mindfulness es una forma de meditación - 😃 EJERCICIOS !👍

 
El mindfulness es una forma de meditación que integra las enseñanzas de Buda en Oriente junto con las investigaciones más científicas de Occidente, y literalmente significa “conciencia plena” o “atención plena”.

El Mindfulness es una práctica que cada vez se está llevando más a cabo y que te permite tener más dominio sobre nuestra mente. Esta práctica te ayuda a mejorar en problemas que nos pueden surgir en la vida cotidiana como puede ser el estrés o la ansiedad. 

 

Ayuda además a incrementar la seguridad en uno mismo y las personas que lo practican adquieren un mejor bienestar a nivel físico y psicológico.


La creatividad es otra cualidad que se puede cultivar a través del Mindfulness.

 

 AHORA ALGUNOS EJERCICIOS PARA PONER EN PRÁCTICA !!!!


 

 

Anclaje

Mantén tu atención concentrada en la luz de una vela  durante un minuto –para saber cuándo acabar puedes usar  una alarma–. Si aparecen pensamientos, recupera suavemente la atención

El cubito de hielo.

Para realizar este ejercicio  debess sostener un cubito de hielo en la mano hasta que el mismo se derrita. Luego deja que el agua se  derrame por tu mano. Contempla las sensaciones, los sentimientos de incomodidad,  pensamientos y las emociones que vas teniendo a medida que se presentan.

 

 

 Para momentos dificiles 

Realiza lo siguiente Abandona lo que estás realizando. Y harás tres inspiraciones con atención plena.
Te preguntarás: ¿qué me está pasando ahora ? percibe sensaciones físicas,  tus pensamientos, y tus emociones. hazte consciente de tu experiencia presente con una atención amorosa hacie ti mismo. misma, Sigue respirando 1 minuto inahalando por nariz y exhalando por boca

 
LECTURA :
  prácticas sencillas y efectivas que podemos aplicar en nuestro día a día para poner fin a la tristeza, el estrés, la ansiedad y el cansancio mental

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Caminar sin rumbo.

Camina hacia una plaza , un parque o por una calle.  Comienza a explorar el sitio  sin ningún propósito.
Comienza percibiendo la sensación de los pies al pisar y desprenderse del suelo.
Parte en una dirección. Asimila todo cuanto ves y sientes.
Cuando tus pensamientos se alejen en una dirección diferente, procura que tu atención vuelva a centrarse en tus pies.



Respira la ola.
 
Nuestra respiración es como una ola. Sube al inspirar y baja al espirar. Toma un lápiz y dibuja olas a medida que respiras. La inspiración infunde energía en el cuerpo, la espiración lo relaja. La inspiración activa el sistema nervioso simpático; la espiración, el sistema nervioso parasimpático.
Cuando te sientas cansada y desanimada durante la meditación, concéntrate en tu inspiración. Cuando te sientas inquieta o agitada, concéntrate en tu espiración.

 

Escuchar música

Escuchar música tiene muchos beneficios, tantos, que la música está siendo utilizada terapeuticamente. Eso es porque escucharla produce una gran conciencia del ejercicio. Puedes escuchar música relajante y sentir los efectos calmantes mientras haces un ejercicio mindfulness centrándote realmente en el sonido y la vibración de cada nota.

Llamada a la atención

En este ejercicio consiste en centrar tu atención en la respiración cada vez que se produce una señal ambiental específica. Por ejemplo, cada vez que suena el teléfono. Simplemente elige una señal ajena a ti. Cualquier cosa es válida. Cada vez que te miras en el espejo, cada vez que tus manos se tocan, cada vez que oyes el claxon de un coche, el silbido de un pájaro… Esta técnica está creada para conseguir que, cuando se realiza la acción de enfocar la respiración, tu mente viaja al momento presente y se hace consciente de ello.


Tu Cuerpo

 Cuando practiques mindfulness, presta atención minuciosamente a tu cuerpo. Obsérvate todo tú, como una especie de maquinaria con unas estrategias sumamente complejas e inteligentes de protección que, no obstante, tratas de comprender para ayudarte en la tarea que esos mecanismos automáticos tratan de cumplir.

 


Túmbate boca arriba y dejando que tu espalda repose sobre una esterilla o una manta. Separa ligeramente las piernas y deja que los pies descansen.
Los brazos están separados ligeramente del cuerpo con las palmas de las manos mirando hacia arriba. Lleva toda tu atención al movimiento de la respiración en la zona abdominal.

Cuando estés dispuesta, dirige tu atención hacia las sensaciones físicas del cuerpo, especialmente las táctiles o la presión, allá donde el cuerpo entra en contacto con el suelo o con la cama. Continúa concentrando tu atención en cada parte de tu cuerpo: tus pies, el tobillo, las piernas, la ingle y la cadera. Siente cómo llenas los pulmones e imagina que llevas esa respiración a cada parte del cuerpo.
Una vez hayas finalizado la exploración del cuerpo de esta manera, expande tu atención al cuerpo en su totalidad.


Adopta una posición de compasión frente a ti mismo, y sin juzgarte ni culpabilizarte, obsérvate y trata de comprenderte.
Fíjate cómo ciertos pensamientos generarán ciertas sensaciones físicas, y suavemente trata de ayudarte de la respiración para no preocuparte por ello.


Perdonándote incluso por esas sensaciones desagradables, y llevarte a ese momento presente en el que nada es más importante que la fortuna de estar vivo y de sentir todo lo que sientes.